Aquí estoy, al borde del rascacielos más alto de toda la ciudad. Y ahí estás, gritándome que salte, que arriesgue, que confíe en tí porque tu me cogerás.
Pero no lo hago, no porque no quiera dejarme llevar, saltar y hacerlo todo más fácil. No lo hago porque, de entre todas las posibilidades, la de que aciertes es la más difícil. Solo hay la mas ínfima posibilidad de que salga bien.
Así que decidí volver sobre mis pasos y bajar uno a uno las escaleras, a saber si cuando llegue abajo, estarás esperándome ahí fuera o si me recibirás de la misma manera.
- Inspiración de medianoche.
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